En esta sección publicamos tus cuentos. Podés enviarnos cuentos al folmulario que está al final de la sección

                                                EL MNICULTIVO

 

 Enviado por: Ana María

 

A Pocholín le gustaban muchas cosas. Sus nueve años eran muy movedizos y juguetones. Le gustaba andar en bicicleta, jugar a la pelota y armar historietas fantásticas; le encantaban los animales, las figuritas, mirar la tele, los autitos y los chocolatines.

   Pero había algo que no le gustaba para nada a Pocholín: lavarse.

   ¡Cuánto tenía que renegar su madre para conseguir que se lavara la cara al levantarse!

   Y si bien su autoridad siempre se imponía, las lavadas del niño consistían sólo en una fugaz salpicadura, una rápida distribución de las gotitas con sus deditos índices y… ¡la toalla!

   Lograr que se bañara era una historia muy grande para que quepa en este pequeño cuento. Apenas diremos que después de muchos retos, corridas y algunos coscorrones, lo único que conseguía su madre era meterlo en el baño, porque, por lo demás Pocholín hacía funcionar la ducha, cantaba para disimular; pero lejos de someterse a la lluvia de limpieza, se sentaba en un banquito alejado de ella y se pasaba una esponja húmeda por las partes más sucias. Nada más.

   Un día, Pocholín se levanto con un terrible dolor de oído. Tan, pero tan dolorido estaba, que no solo se quejaba sino que no quiso andar en bicicleta, ni jugar a la pelota, ni armar historietas fantásticas. Su madre se preocupó tanto, que a primera hora de la tarde estaban ambos esperando en el consultorio del doctor Cores (el que cura todos los dolores).

   Cuando les llegó el turno, el doctor recibió las explicaciones del caso y de dedicó a obserbar el oído dolorido con la seriedad y el silencio que suelen poner los médicos en estos asuntos. No le hizo falta observar mucho.

   A los pocos minutos dijo:

-Esto supera mis conocimientos. Necesito consultar con un ingeniero agrónomo.

   Costó bastante conseguirlo y mucho más llevarlo al consultorio, pero se logró.

   Una hora y media más tarde, el doctor junto al ingeniero analizaban a dúo el problema auditivo de Pocholín.

   Por fin el ingeniero dijo:

-Sí. No me cabe ninguna duda. Hay tanta tierra en esa oreja que se ha formado lo que yo llamaría un MINICULTIVO OREJERO.

-¿Qué producto es el sembrado?- preguntó el doctor sin perder la seriedad.

-Bueno, la época de sembrado pasó hace mucho. Ya ha dado su fruto.

-¿Cuál es el fruto entonces?- insistió el médico.

-Un zapallo.

   ¡Un zapallo en el oído! Era realmente una noticia sensacional, pero allí los presentes no estaban para hacer periodismo, sino para solucionar el problema.

   Fue así que el doctor armado del bisturí, pico y pala y orientado por el ingeniero agrónomo, logró por fin extirpar el zapallo ante la vergüenza del niño y la admiración de su madre.

    Después de este episodio, Pocholín comenzó a higienizarse prolija y profundamente, como debe hacer todo niño.

   Su madre hizo dulce de zapallo.

   Pocholín comió. Se ensució hasta las orejas…   
 

 
 
 

                                                        LA HISTORIA DE LARA

 

Enviado por: Valeri

 

 A Lara le encantaba jugar con sus amigas a lo que a ella le gustaba. No le importaba si a ellas le gustaban sus juegos o no. Si no les gustaban y se lo decían, ella se iba con la señorita y le decía que no querían jugar con ella. La señorita retaba a sus amigas y las ponía en penitencia, injustamente, y así, con este método, hacía que sus amigas hicieran lo que ella quisiera.

Un día, sus amigas se cansaron de ser retadas y entonces, cada vez que Lara se acercaba, sus amigas se iban corriendo. La maestra notó esto y les preguntó a las amigas de Lara: -¿Porqué cada vez que se acerca Lara, ustedes se van corriendo?

Las chicas le respondieron:-Porque Lara, todos los días, nos hace jugar a lo que ella quiere, nos guste o no porque si no lo hacemos, te lo dice a vos y nos retan.



La señorita prometió no retarlas más y hablar con Lara acerca de ese tema. Entonces, al día siguiente, en el recreo, la señorita se acercó a Lara y le preguntó:

-¿Porqué, con tus amigas, no juegan algo que les guste a todas?¿Porqué las obligás a que juegen con vos a lo que querés vos? Eso es de muy mala compañera.



Lara se dió cuenta de lo mala que había sido, y le pidió perdón a sus amigas, y todo volvió a estar bien, hasta que...



¡¡¡Lara se enfermó de apendicitis!!!



La internaron en el hospital el domingo. Le dolía muchísimo en la parte del costado, un poquito más arriba de la cintura.

Sus amigas fueron a verla el martes, porque la mamá había avisado el lunes, pero a la tarde, y las amigas de Lara tenían un acto que terminaba a las 7:30.



Cuando llegaron al hospital y pasaron a la sala 287, (donde habían internado a Lara)Lara sonrió, porque se alegró de tener unas amigas así de buena y también se alegró de haberles pedido perdón la otra vez.



Cuando Lara se sanó, por suerte esa misma semana, en el aula la recibieron con globos, piñatas,Lara se puso requete feliz por estar en ese colegio tan lindo, por sanarse y por tener tan buenos amigos. Ese día no estudiaron nada de nada, ni siquiera tomaron la prueba de Lengua y de Inglés que tenían que hacer. Lara vivió muy feliz en ese colegio, y todas las noches, le daba gracias a la Virgencita por tener tan buenos compañeros, por haberse arrepentido y por tener las mejores amigas que una chica pudiera tener.



FIN

                                                    EL FANTASMA

 Enviado por: Miky

 

Mensaje:  Habia una vez una señora estaba durmiendo y depronto empezo a soñar un cendero que la llevo a una casita blanca muy linda,la chica toco la puerta y le abrio un señor pero antes de que la chica le pudo preguntar algo se desperto y soñaba lo mismo cada noche durante 3 dias.

Cuando salio en su auto para una fiesta vio el mismo caminito de su sueño y ahi estaba la casita blanca la chica toco a la puerta como en su sueño pero esto no era un sueño y le abrio el mismo señor la chica le pregunto al señor si la casa estaba a la venta,el señor le dijo que si pero que no le convenia comprarla por que en los ultimos 3 dias a la noche andaba rondando un fantasma que lo molestaba a cada rato y la chica pregunto ¿que  fantasma? y el señor le dijo es usted y cerro la puerta la chica se quedo asombrada



            FIN O NO.....
 

                                                                DOMINGO 7

Enviado por: Jenni10Rock

 ustedes habran oido alguna vez la expresion q dice: "es un domingo siete", ¿verdad?

¿Q es eso del domingo 7?

En Centroamerica se cuenta una historia del domingo 7, q es mas o menos asi:

Habia una vez 2 chicos: juan, q tenia 3 pecas en el cachete, y Domingo, q era malo y amarrete.

Los 2 iban al colegio, atravesando todo el bosque de Todosepuedar.

No se llevavan muy bien, porque Domingo le hacia bromas a Juan a causa de sus 3 pecas. Bromas q Juan tomaba con mucha paciencia porque era un chico bueno, muy bueno, requete pecoso.

Una tarde salio Juan del colegio, y Domingo, como siempre, se quedo en penitencia despues de clase.

Juan iba saltando y cantando por el bosque, cuando se desvio un poco del camino por seguir a una ardilla q jugaba por ahi y le hacia morisquetas.

Por correr tras la ardilla, como digo, se desvio del camino y se perdio.

Y de pronto ¡zapate! lo sorprendio una espantosa tormenta.

Caian unas gotas gordas como patas de elefante, un granizo gordo como helados de 100 pesos, soplaba un viento hecho por 1.000.000 de helices.

Juan buscaba refugio, tratando de no mojar su prolijo cuaderno.

Corrio y corrio hasta q por fin pudo meterse en el hueco de un arbol, empapado y tiritando.

Alli esperaba acurrucado q pasara la tormenta.

Cuando amaino, ya era de noche y a lo lejos vio una lucecita.

-Debe ser la casa de algun guardabosque-penso-, quiza me permita secarme junto a la chimenea y me de un plato de sopa.

Juan camino hasta la casa.

Se acerco a la ventana y oyo un coro de voces chillonas y destempladas q cantaban una preciosa cancion q decia asi:

-"Lunes, martes, miercoles tres..."

Como a Juan le gustaba mucho la musica, no pudo contenerse y canto tambien completando la cancion.

Porque la cancion, en la palabra "tres", se paraba de golpe.

Y Juan canto:

-"Jueves, viernes, sabado seis..."

La ventana se abrio de par en par y se asomaron un monton de brujas, brujitas y brujotas, feas y desmechadas, q sonriendo con sus escasos dientes dijeron:

-¿Pero quien es el chico requete pecoso y bueno q nos ha completado tan garciosamente nuestra cancion?

-Yo-dijo Juan con modestia.

-¡Pero q preciosura!-dijo la bruja capitana-, hace 3.000.000 de semanas y 2 dias q estamos tartando de completar la letra de esta cancion ¡y no podemos!...

-"Lunes, martes, miercoles tres..."

Y Juan volvio a corear:

-"Jueves, virnes, sabado seis..."

-Desde hoy, y gracias a ti, podremos cantar completo el himno de las brujas de Todosepuedar, y por este garn favor q nos has hecho te vamos a premiar.

Y dicho y hecho la sbrujas, las brujitas y las brujotas le regalaron a Juan una bolsa enorme llena de caramelos, chupetines, bombones, alfeñiques, turrones, nueces, chocolatines, helados q no se derretian y no me acuerdo q mas.

Juan les dio la gracias y se fue cantando.

Ya no llovia, y la ardilla lo guiaba por el camino.

Al dia siguiente, Juan repartia golosinas a sus compañeros del colegio, cuando llego Domingo y le arrebato unas cuantas de un manoton.

-¿Donde has robado esto?-le pregunto.

-¡No lo robe!-le contesto Juan indignado-, me lo regalaron las brujitas de Todosepuedar.

-¡Mentira!-grito Domingo, dispuesto a pegarle en el cachete pecoso.

Entonces Juan, para q no dudara de su honradez, le conto con detalles su aventura: como se habia perdido por correr tras una ardilla q le hacia morisquetas, como lo habia sorprendido la tormenta, como habia llegado a la casa de las brujas y como les habia completado graciosamente esa cancion q decia:

"Lunes, martes, miercoles tres..."

Con un versito q decia:

"Jueves, viernes, sabado seis..."

-Bah, q tonteria-contesto Domingo y dio media vuelta.

Pero como Domingo era copion y envidioso, decidio imitar la hazaña de Juan.

Esa tarde salio del colegio y, en el bosque, encontro a la ardilla jugetona y la siguio.

Tambien lo sorprendio la tormenta y tambien fue a dar a la casa de las brujas.

Todo, todo igual q Juan.

Una vez junto a la ventana, oyo q las brujas, las brujitas y las brujotas cantaban:

-"Lunes, martes, miercoles tres,

jueves, viernes, sabado seis..."

-Para q me regalen caramelos-penso Domingo-tengo q añadirle algo mas a esta cancion.

-"¡domingo siete!"

A las brujas, naturalmente, no les gusto nada la interrupcion.

La ventana se abrio de par en par, y se asomaron preguntando:

-¿Quien es el sinverguenza y amarrete q nos ha arruinado la cancion con un domingo siete?

Y le arrojaron a domingo por la cabeza el agua helada de una vieja palangana de latita.

Domingo salio corriendo, mientras la ardilla se reia tanto q tenia q taparse los dientes con la cola.

Domingo decidio desde ese dia no ser mas copion ni amarrete, y ademas se hizo amigo de Juan, q siguio como siempre con sus 3 pecas en el cachete.

        Y asi, con un firulete

       se acaba el cuento en un domingo 7.
 

                                                               La flor de la vida

 

Enviado por: Valentina

 

 Había una vez una nena que le gustaban las rosas igual que a su mama. En el jardin tenian de todos colores: blanco,amarilla,violeta,
bordo,rojas,rosa,lila,negra,naranja,color te con leche etc. un dia a ella le faltaba una sola rosa que era media gris con brillito negro.Por eso la nena salió en busca de la la flor y se encontró con Don Juan el zapatero y le dijo:
 
¿Qué estás haciendo por aqui?
 
-Busco la rosa nueva
 
Jajaja que tonteria
 
-Tonteria sera para usted Juan.
 
y se marcho a buscar la flor
 
Entonses un día tan cansada se sento en un arbol y sin darse cuenta se abrio una puerta y ella entro estaba la flor tan contenta estaba que se fue corriendo a avisarle a su mamá cuando llego su mamá estaba enferma y la unica cura era el pasto ella se lo comió y cuando desperto sonrió feliz gracias hija portraerme la flor de la vida y sin darse cuenta todavia esta preguntando :

 

-¿Por qué la flor de la vida?

 

                                                         El Verdadero Enemigo

 

 

Enviado por: Anita Pereyra

 

Calle 9 de Julio, por aquella calle iba yo faltándome tan solo tres cuadras para llegar a casa. Para enfrentar la realidad. Debía contarle a mi esposa los hechos ocurridos hacían menos de 10 minutos. Me habían despedido. ¿Cómo contarle a mi esposa? Ese trabajo mantenía a mi familia.
   Y quizás fue ese remordimiento el que me hizo pensar dos veces antes de entrar a casa. Me dí cuenta que, tarde o temprano, tendría que hacerlo y me decidí. Entré.
   Ahí estaban, mi esposa y mi hijo. Saludé normalmente y con la excusa de cambiarme entré en mi habitación. Lloré.
- Ay jefecito, jefecito. ¿Por qué lo hiciste?- Me dije mirando al cielo.
Fue cuando cometí mi primer error, pensar en él. El error de las personas es que cuando es nuestra la culpa de los hechos, simplemente se la echamos a los otros. Y eso hice. Comencé a maldecir a mi ex-jefe y a burlarme de él.
  Y fue cuando cometí mi segundo error, salir de la habitación sin que la cólera se hubiese ido de mí.
  Y quién sabe por qué, cuando salí, comencé a gritonear y regañar a mi esposa y a mi hijo por cualquier cosa. A maldecir en voz baja a mi ex-jefe y a hacer un escándalo de cualquier tontería.
  Cuando me sosegué un poco me metí a la cama y me acosté a dormir. Y fue entonces cuando tuve el sueño más extraño de mi vida, que enmendó mi error para siempre. Comenzaba así:

Estaba yo sentado, amordazado frente a un televisor y allí contemplé mi futuro como si fuese una película. Al no decirle a mi esposa la pérdida de empleo ella no me avisó que necesitaban empleados en una heladería de la vuelta y perdí la oportunidad. Vi a mi familia morir de hambre y lloré. Fue entonces que deshice mi mordaza y comencé a gritar y a llorar. Fue entonces cuando todo se oscureció. De repente apareció mi jefe y se me acercó me apoyó la mano en el hombro y me dijo:
- El verdadero enemigo eres tú mismo-
Y desperté

  Me levanté sin hacer ruido, me cambié y salí afuera. Compré con los últimos pesos ganados unos chocolates para mi mujer y una camioneta de juguete para mi hijo. Volví. Ya habían despertado.
  Entre lágrimas les entregué los regalos, me disculpé por los sucesos del día anterior y les conté lo sucedido.
  Mi esposa me abrazó y me dijo que no me preocupara, pues ella esa misma mañana había pasado frente a la heladería de la esquina y había visto un cartel en donde decía que se necesitaban empleados. La abracé y corrimos a la heladería en donde me dieron mi empleo.
  Desde entonces trabajo en una heladería y soy feliz. Varias veces vino mi jefe y me miró como con vergüenza de haberme despedido pero siempre le contesté con una sonrisa. Quizás en el fondo sentía que él me había dado una valiosa lección, aunque sólo fuese un sueño.
 

                                                             La Brujita Roseta

 

Enviado por:  Paula

 

Brujita Roseta vive en la cabaña del bosque junto a su abuela Maeva. Tiene el pelo rosa y la cara pecosa. En la cabaña el bosque la abuela Maeva tiene libros fantásticos que contienen hechizos.

Son libros asombrosos, enormes, llenos de páginas amarillentas y muchas recetas extraordinarias con las que prepara sus brebajes mágicos.

Ahora Roseta también sabe mucho de hechizos, cada vez más, pero no siempre fue así. Tiempo atrás, cuando la abuela comenzaba a instruirla en el difícil arte de realizar encantamientos y preparar ungüentos mágicos para tratar de convertirla en una gran bruja como ella, Roseta se distraía con el vuelo de una mosca.

La abuela Maeva la llevaba al bosque con ella. En el bosque Maeva hallaba todos los ingredientes necesarios para preparar sus ensalmos y Roseta sabía de memoria las plantas mágicas y sus propiedades extraordinarias.

La pequeña brujita aprendía rápidamente, pero prefería corretear por el bosque con la traviesa ninfa Gladis, en lugar de atender a las lecciones de su abuela. Ambas, la ninfa Gladis y Roseta, se divertían comiendo frambuesas, jugando al escondite con las ardillas y chapoteando en el lago junto a la sirena Marina, a la que le gustaba hacer bailes acuáticos acompañada por sus amigos los peces de colores.

Marina, que era una sirena muy disciplinada y solía ayudar a la bruja Maeva a buscar las algas y plantas acuáticas que se encontraban al fondo del lago, de un tiempo a esta parte observaba que Roseta se descuidada peligrosamente en su aprendizaje y la advertía.

“Pierdes un tiempo precioso Roseta. Divertirse es fantástico, pero también lo es recibir tu instrucción y ante todo debes formarte para ser una buena bruja como tu abuela Maeva, que tiene remedios para todos los problemas de los habitantes del bosque.”

“Es que se está tan bien aquí, en el arroyo, bajo los rayos del sol, solo divirtiéndome, sin hacer nada más.” Replicaba Roseta con expresión soñadora.

“Si, si, si.” Palmoteaba a su vez la traviesa Gladis.

Pero un buen día, la abuela Maeva partió hacia tierras lejanas, para asistir a una convención de brujas de los bosques.

“Estaré fuera tres días Roseta, espero que en este tiempo te comportes de manera atenta y responsable como corresponde a una buena bruja.” Aleccionó a su pequeña nieta.

“Descuida abuela, así lo haré.” Respondió Roseta, muy segura de sí misma. Y se quedó sola en la cabaña soñando jugar todo el tiempo.

Pero sus complicaciones no tardaron en aparecer y Roseta echó terriblemente de menos a su abuela nada más salir ésta por la puerta. Así, ese mismo día la gata Sulina llamó a su puerta solicitando un remedio para sus gatitos, que se quejaban de dolor de tripa; también fue a verla la rana Lis, la que daba serenatas nocturnas junto al sapito Leo, pues se había quedado afónica y quería recuperar su voz; y Gustavo el camaleón, pidió un ungüento de aloe para hidratar su piel, que estaba algo reseca y quemada por el sol.

Roseta los atendió a todos con mucha amabilidad, pero se dio cuenta de que no había prestado la suficiente atención a muchas de las lecciones de la abuela y no sabía qué hacer ni cómo fabricar los remedios apropiados. ¿Qué aliviaba el dolor de tripa de los gatos? ¿Cómo podía hacer desaparecer la afonía de la rana Lis? ¿Y de qué manera preparaba la abuela el ungüento de aloe? Roseta intentó leer los librotes mágicos.

¿Encontraría en ellos las soluciones que buscaba para sus amigos del bosque? En esta tarea andaba enfrascada cuando de repente la ninfa Gladis apareció en la cabaña muy alterada.

“¿Qué sucede?” Le preguntó Roseta al contemplarla tan agitada.

“¡Algo espantoso!” Replicó Gladis. “He volado lo más deprisa que he podido, pero como soy tan diminuta…” (Ciertamente la ninfa Gladis no superaba en tamaño a una mariposa.) “Se trata del osezno Pepo. El pobre Pepo ha escalado hasta la rama más alta del gran roble y ahora no sabe cómo bajar desde allí. Está aterrado y papá oso y mamá osa no pueden ascender hasta donde está el osezno, pues allá, en lo más alto, las ramas no aguantarían su peso, se quebrarían y podrían caer todos. ¡Necesitan que alguien lo rescate urgentemente!”

“Si, pero ¡Cómo!” Exclamó Roseta. “Tú puedes volar en tu escoba y rescatar al pobre Pepo.”

“Oooh, si fuera tan fácil, Gladis, pero yo no puedo hacerlo.” Se lamentó Roseta con tristeza.

“¿No puedes?” Roseta negó con la cabeza.

“No sé volar en escoba”. Reconoció.

“¿No sabes volar en escoba?” Se sorprendió la ninfa Gladis. “¡Pero si eres una bruja! ¡Todos esperan tu ayuda!”

“El vuelo en escoba requiere nociones y práctica. ¡Oh Gladis! Tenía razón Marina, he perdido demasiado el tiempo y ahora no puedo atender los asuntos de una bruja de manera responsable, como prometí a la abuela.” Y diciendo esto Roseta se echó a llorar con desconsuelo.

Entonces, de algún lugar de la habitación surgió una suave vocecita.

“Vamos, vamos, un poco de calma, querida.”

“¿Quién es, quien habla?” Se preguntó la ninfa Gladis.

“Soy yo, Tula.” Sonó de nuevo la vocecita.

“¿Tula?” Se preguntó la ninfa sin saber.

“Tula es la escoba de mi abuela” explicó Roseta. “Y encargada de ti, para más señas. La abuela bien sabía que no tardarías en tener complicaciones, el bosque es tan agitado…, así que me encomendó la tarea de no perderte de vista y actuar si la situación se ponía grave y no hallabas remedio adecuado.”

“Es muy sabia la abuela y yo solo una mocosa indisciplinada; bien merecida tengo mi ignorancia…”

“Ahora no hay lugar para las lamentaciones, el pobre Pepo debe estar pasándolo fatal. Hay que acudir en su rescate sin perder más tiempo.” Observó Tula.

“Siguiendo mis indicaciones lograrás elevar el vuelo y hasta conducirte derecha por el cielo a pesar de no haber recibido ni una sola clase.”

Y diciendo esto la vieja escoba Tula se puso en posición horizontal, flotando a medio metro de suelo. “Primero necesitarás polvos mágicos.” Roseta corrió a buscarlos y regresó con las manos impregnadas de un polvillo dorado. “Muy bien, monta sobre mí muy suavemente y esparce los polvillos mágicos a tu alrededor.”

Roseta se encaramó sobre Tula y se envolvió en una nubecilla dorada. “Ahora has de decir las palabras mágicas.” “¿Las palabras mágicas?” “Estas son: ¡Levantemos el vuelo, naveguemos suavemente por el cielo, abramos bien los ojos, que no se nos escape ni un piojo!” Y diciendo esto la pequeña brujita sintió que se elevaba y se elevaba y que de pronto volaba por encima de las copas de los árboles.

No tardaron en llegar al gran roble donde el pobre Pepo temblaba de miedo. “¡Allá vamos Pepo!, ¡No temas!” Dijo Roseta y se dirigieron veloces hacia donde estaba el osito. La brujita lo tomó con delicadeza entre sus brazos.

El pobre Pepo se abrazó a ella aliviado. A los pies del gran roble se habían apiñado muchos seres del bosque, las ardillas, los cervatillos, los pequeños conejitos, el camaleón, la rana Lis, el sapito Leo, Toni el Castor, la gata Sulina, etc., etc. Roseta descendió suavemente y entregó a Pepo a sus padres. Papá y mamá osos abrazaron a su hijito y agradecieron a brujita Roseta su inestimable ayuda. Todos los amigos del bosque la aclamaron y la vitorearon, orgullosos de brujita.

“He de confesar que si he podido rescatar a Pepo ha sido gracias a la escoba de mi abuela, Tula” dijo Roseta. “Sin ella nunca lo hubiera logrado.”

La vieja escoba carraspeó ruborizada pues ahora las aclamaciones y aplausos se prorrumpieron en su honor. “¡Pero a partir de ahora estaré atenta a todas las lecciones de mi abuela Maeva, para convertirme en una gran bruja como ella!” Continuó diciendo Roseta con entusiasmo.

“¡Bravo, bravo por Roseta y bravo por Tula!” Continuaron vitoreándolas.

Y así fue como la pequeña Roseta cumplió su palabra y aprendió al lado de su abuela convirtiéndose en una bruja excepcional. Y aún le quedó mucho tiempo para jugar con la pequeña ninfa Gladis, la sirena Marina y todos los demás amigos del bosque.

Fin
 

                                            VEN A CENAR CON MIS DECENDIENTES.

 

Enviado por: Camila

 

-Mamáaa... Que no quiero ir a casa de la tía Teodora...-Protesto jorge una vez más,mientras se ponía el prumas.
-Cariño,ya sabes que los niños no puedes entrar en el hospital.Y papá y yo tenemos que pasar la noche con tu abuela. A mí tampoco me gusta la tía Teodora,así así que se a que te refieres,pero no hay otro remedio.
 
Jorge no se molestó en protestar más. (Demasiado pequeño para quedarse solo). !Menudo argumento¡ por Dios,si ya tenia 11 años. Y desde luego,mejor solo que con tía Teodora,que estaba loca,poe muy simpática que sea la doncella que se ocupaba de ella.
Apenas cinco minutos despues,el chófer de tía teodora vino a buscarme. Cuando llege a la casa,ya estaba anocheciendo. Jorge respiró aliviado,recordando la horrible mansión en la que antes vivía la vieja loca. Al menos,ahora se havía mudado a un chalet nuevo y normal,no aquella casa encantaba llena de ruidos extraños y rincones oscuros.
Alicia,la doncella,salió a abrirme la puerta. En seguida tuve que subir a saludar a tía teodora que,como siempre,estaba en su cuarto. Llame a la puerta y abrí con cuidado sin esperar la respuesta. Allí estaba la vieja loca,vestida con un traje largo y abultado de terciopelo verde,mirándose atentamente en el tocador mientras se repasaba su pálido maquillaje.
 
-¿Tía Teodora? Hola,tía. Venía a darte un beso.
 
-¿Antonio? Pasa , hijo ; pero no molestes a mamá...
 
-Tía Teodora... soy jorge -La interrumpio el niño.
 
-Bueno,bueno,te daré un bombón.
 
Se fue directo al salón , dispuesto a ver la tele asta que alicia le avisó que la cena estaba lista.
Cuando entre en el comedor levante una ceja (Me encantaba hacer eso) al ver la mesa puesta para cinco.
 
-¿Tenemos compañía , Ali?
 
Alicia le hizo un gesto para que se callara justo cuando tía teodora entraba en el comedor. engalanada haora con un traje de satén. Muy digna,se sentó en la cabecera, y miró hacia la silla vacía de su derecha.
 
-No te atrevas a hablarme así,Antonio.
Aún soy tu madre.
Silencio.
 
-Y no te burles,Antonio. Ya sé que me queda poco tiempo,pero mientras tanto, respétame.
Silencio.
Tía teodora giró la cabeza hacia otra de las sillas.
-!Eso es mentira y lo sabes,bruja¡ Tú eres la única culpable. Tú y tus costumbres licenciosas han llevado a mi familia al desastre.
 
-Que esta ocurriendo? (pregunto jorge a la doncella con un hilo de voz)
 
-Cree que habla con su hijo y su nuera sobre la cría de su nieta.-contesto alicia susurrando .
Me obliga a poner la mesa para todos aunque ya murieron hace muchos años , ya sabes , primero la niña , luego la nuera y por ultimo antonio que se suicido ...
 
-Si he de ir al infierno por lo que hice,!así sea!-Gritó de pronto tía Teodora-. No me arepiento de nada de lo que ocurrió.
Se levanto muy lentamente y,tras una última mirada de desprecio a las sillas vacías,salió.
 
Cuando finalmente , logre dormirme un alarido le despertó en medio de la noche.
 
-Bruja , alejate de mí!-era tía teodora-. !Antonio , ayudame¡ !Dile que se vaya¡ !Díselo¡ !Tu mujer quiere hacerme daño¡ !Quiere matarme¡
 
Sobresaltado , Jorge se levanto de la cama a entrabrir la puerta. y lo que vio lo dejo completamente paralizado , vio a la vieja correr escaleras abajo perseguida por una mujer y una niña.

Y despues, silencio...
 


EL ENTIERRO DE TÍA TEODORA FUE AL DÍA SIGUIENTE Y JORGUE SE NEGO A IR

                                                        La serpiente Larisa

 

Enviado por: Paula

 

Había una vez, hace muchísimo tiempo, una serpiente llamada Larisa. Ella vivía en la selva amazónica y le encantaba ir a jugar al arrollo que estaba cerca de donde ella vivía.

Un día fue al arrollo y dejo una canasta con deliciosos frutos, pero al regresar al día siguiente no la encontró. Busco y busco por todaspartes y no la encontró, bueno acá comenzó el problema: Larisa no encontraba su cesta con frutas. Estaba tan desesperada que acudió a preguntarle al cuerpo espín _Señor cuerpo espín, ¿no vio mi canasta con frutas? Si, Larisa la tenía el señor león. Entonces Larisa fue a decirle al señor león _ Señor león ¿Usted no vio mi cesto con frutas?_ Sí, yo lo tenía, pero se lo intercambie a la señorita zorrilla por una de su hormiga colección. Larisa fue con la señorita zorrilla y le pregunto_ Señorita zorrilla, ¿Usted no vio mi canasto con frutas?_ Si yo lo tengo, pero solo te lo daré si tú me consigues la sabia del roble más viejo de la selva_ Claro_ Digo Larisa_ .Entonces Larisa recorrió toda la selva hasta que se encontró con el árbol más viejo de la selva , pero había un problema: En ese árbol vivía una grande familia de ardillas y la serpiente le dijo:_ ¿ Me dejan por favor sacarle algo de sabia a su roble?

NO_ Respondieron las ardillas, este es nuestro roble y no dejaremos que lo lastime,_ ¿Y si les doy algo a cambio? _dijo Larisa_. Bueno pero es algo difícil de hallar, ES UNA CRIA DE DELFIN_ Pero aquí no hay mar, tendré que viajar y así podre ir al océano _Dijo Larisa_.Y así Larisa viajo……. Y viajo…………..hasta que llego a la ciudad de Sao Paulo y fue a la playa. Cuando se metió al agua, nado y nado hasta que vio una mama delfín con sus crías: _ Hola, me podría regalar una de sus crías_ Dijo Larisa_ Claro Respondió la mama delfín.

Finalmente Larisa le llevo el delfín a las ardillas y la serpiente le saco sabia al roble, la sabia se la llevo a la zorrilla y la zorrilla le dio su canasta.

                                                                LA LEYENDA DE LA CEBRA

 

Enviado por: Mari y Sofi

 

HABÍ UNA VEZ UN CABALLO BLANCO QUE LE GUSTABA JUGAR Y HACER TRAVESURAS.ESE CABALLO SE LLAMABA LUT Y TODOS SABÍAN QUE ESE CABALLO ERA ESPECIAL POR QUE NACIO BLANCO Y CON PELO Y OJOS NEGROS.ESE CABALLO TENÍA UNA AMIGA SE LLAMABA LAILA ,Y LE ENCANTABA JUGAR CON LUT,UNA VEZ ESTABAN JUGANDO Y ENTONCES UNA LATA DE PINTURA NEGRA LLENO DE RAYAS A LUT,PERO NO A LAILA.
 LUEGO NO RECONOCIERON A LUT,Y LO LLEVARON AL ZOOLÓGICO,LAILA SE PUSO MUY TRISTE AL HABER PERDIDO SU AMIGO.
PASARON LOS AÑOS Y LAILA Y LUT FUERON CRECIENDO,LAILA EMPEZÓ A TRABAJAR EN EL ZOOLÓGICO,DANDOLE PASEOS A LOS NIÑOS.MIENTRAS TANTO PASEABA A LOS NIÑOS LO ENCONTRÓ Y SE CASARON,TUVIERON HIJOS Y FUERON FELICES POR SIEMPRE
 FIN

                                                        La leyenda del hada

 

Enviado por: Sasha

 

hace muchos años,( bueno no tantos), vivia una niña llamada Pix que le encantaba la naturaleza. Cuando su Papa cortaba el pasto ella se enojaba y le gritaba.
  Un dia, Pix, mientras seguia un pajarito escucho un aleteo  - ¿Que es ese extraño ruido ? - se pregunto siguio el extraño ruido y se encontro con ¡ un hada ! - hola soy Lola el hada - dijo Lola -¡¡¡¡¡ hoooolaaaa sooooy  PPPPPPPPix !!!!!- ella no podia dejar  de saltar. "Vivaaaaaaa", decia un monton de vecez .


Desde ese dia PIX con su hada Lola jugaba todo el dia.


Un dia a Pix la encerraron  en un ¡arbol!!
Pix gritaba gritaba pidiendo -¡¡¡¡¡auxilio -!!!!! pero la unica la escuho ¡¡¡ fue Lola !!! abrio el arbol  y vio a Pix con ¡¡¡¡ alas en la espalda ropa de hojas de arbol y se encogio !!!! -¡¡¡ woww soy  un hada dijo Pix !!!!-

Desde ese dia PIX volaba con LOLA 
 
 

                                        El Árbol Especial

 

Enviado por: Alejandro Agustín




        Un día en un lejano pueblito llamado La Flor Violetta (no se porqué “Violetta” con dos t), había una familia con apellido Gharetwi (ese apellido es mas raro del invento de la luna de Valencia).Como esa tal familia vivía en la parte del bosque del pueblo, tenían 10000000000000 (mejor no pongo + 0`s porque no me va a alcanzar el cuento) que regar cada dos o tres días. Y lo regaban uno por uno (porque no tienen manguera, es un pueblo de morondanga).Como hace poco (no se cuanto) habían sembrado un arbolito pequeño (que clase no se , es que soy el narrador no el escritor)que (bueno los dos) era mágico pero nadie lo regaba y ningún árbol le creía (no entiendo como los árboles pueden hablar…capaz hacen gestos…bueno sigamos).Como en la familia vivía un pequeño (no tan pequeño, tiene 9 años)…..un niño (mejor dicho)lo encontró ahí seco, entonces no dudo en regarlo. Cuando el niño regó el árbol, éste cobró vida (el árbol cobró la vida, el niño ya la tenía para ser claritos).El niño quedo con la boca abierta (como en Los Cuentos de Hada escrito por Pelayo) como si hubiese visto la película de Diminuto contra los fantasmas o un fantasma comiéndose un zombi.
-Os te agradezco-le dijo el árbol agradecido
-De-de…den…-ad…a-le dijo el peque... ¡Nene! (Eso explica porqué me saqué un Satisfactorio en la prueba de Lengua de Narración)
-Acompaña…..-(¡Un momento! Esto tenía que ser nomás 20 renglones y son….2….7….9……eh……20.Así que adiós).Creo que me prometieron jugo aquí
 

 

                                                                  El ruido extraño………….}

Enviado por: Paula Dalla Fontana


Matias un niño de once años, fue a  la casa de su abuelo Josh porque estaba muy aburrido. El abuelo solía contarle muy buenas historias de terror.Esa tarde de mucho frio el abuelo comenzó a contarle un cuento cullo nombre era:

LA TARDE DE MARTINA:

 

Martina, era una joven millonaria, cullo cabello era negro como la noche y sus ojos eran azules como el mar.

Era una tarde lluviosa y Martina Rosas salió a pasear por un barrio de Buenos Aires.

Cuando estabo como a unas  diez cuadras de su casa entro a una casa abandonada, porque ella era muy aventurera.La casa era rarísima y eso le gusto, por eso empezó a explorar. Cuando llego al pasillo, vio a una de sus compañeras pero ella se sorprendió mucho, ¿Saben por que?  PORQUE ESA COMPAÑERA HABIA FALLECIDO HACE DIEZ AÑOS!!

Entonces Matias interrumpió la historia:_ Espera , espera, espera abuelo¿Cómo iba a estar su compañera si había muerto hace diez años?

El abuelo no le dio importancia y siguió con la historia:

_AHHHHHH_ Grito Martina:_ ¿Qué haces aquí Paula? Y el fantasma respondió:_ Jamas te creerían….

En ese momento entro la mamá de Matías a el cuarto y le preguntó:_ ¿Con quien hablas tanto de esa historia?

_Con el abuelo_ Respondio_ Pero Matias no alucines!! El abuelo falleció hace cincuenta años.

En ese momento se escucho una voz fanstasmal que dijo:_ JAMAS TE CREERIAN……….

                                                       FIN

                              ¿O NO?

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